¿Qué hacemos al decir <<inmigrantes ilegales>>? Señalar que están fuera de la legalidad, que, de algún modo no deberían estar entre nosotros, cuando, por otro lado, son personas que están trabajando, están empadronadas, están afiliadas a la seguridad social, pagan impuestos y llevan a sus hijos a la escuela pública. La expresión <<inmigrante ilegal>> sólo sirve para confundir (y tanto...) y crear ideas erróneas que crean desconfianza, que en consecuencia socavan la necesaria solidaridad sobre la que se basa también el civismo. La solidaridad -la fraternidad- es la virtud esencial para la convivencia sobre la que se asienta el civismo, la fundamentación de toda sociedad decente
-Epílogo de Manual de Civismo-
Y así termina lo que yo definiría como uno de los preceptos más sencillos y contundentes del comportamiento como seres sociales que somos, que yo haya tenido la oportunidad de leer y escudriñar, (Y no es la primera vez que hago referencia a él). Y con esmero.
A pesar de que el aprendizaje ha sido extenso y no se resume ni de lejos con este pequeño recorte que expongo aquí, lo he elegido porque es una frase -Inmigrante ilegal- que la mayoría escucha con cierta frecuencia. Y estoy cansado de ver que se utiliza desde la ignorancia y desde los intereses más oportunistas y egoístas posible. Precepto, eso sí, al menos introducción, de los discursos neofascistas que con tanta desenvoltura afloran en tiempos de crisis. Y todo fruto del más puro cinismo, porque cuando se trata de justificar tal argumento, a nadie se le ocurre pensar que gran parte de la culpa, por no decir toda, de que <<nos quiten>> el trabajo, es culpa nuestra, sólo nuestra, y de nuestra falta de compromiso.
Hay que recapitular, y plantearse de nuevo el verdadero significado de los valores que profesamos abanderar. Yo hace tiempo que no veo caras morenas o blancas ni ojos rasgados o abiertos, ni, en definitiva diferentes a mí, tan sólo veo caras.
Basta de memeces, que ya no es un recurso fácil echarle la culpa a los demás, ahora hay que justificarlo, y si no, se te considerará a ti como desecho. Ahora hay que ser...hum, consecuente, por ejemplo. Esa sensación de ahogo no es ya por la superpoblación o la sobreinformación, que también; Es por la cantidad de gente lastre y excesivamente habladora y carente de discurso más allá de la respuesta retrógrada de turno. No quiero vivir en un mundo infestado de gente sin valores y que acaudilla la picaresca, entre otras mierdas, como supremos valores en alza para el ser humano del siglo XXI. Que así se folla más, coño.
Como el cine de hollywood: a falto de ideas, hagamos remakes, que no tenemos más ganas de pensar, y eso le mola a gente.
Como el cine de hollywood: a falto de ideas, hagamos remakes, que no tenemos más ganas de pensar, y eso le mola a gente.
Illo, no me da coraje, me da rabia.
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