Creí haber alcanzado la cima del fracaso,
creí haber tropezado con las raíces del éxito.
Y un día el mar borró el arenoso paisaje,
dejando a la vista tan solo una obra inacabada.
Nunca prometí que fuera a abandonarte.
Tampoco imaginé que tu estancia se haría eterna.
Tú, mísera compañera, eclipsas mi lucerna;
tambaleas los cimientos de mi baluarte.
Tú, caudilla de la deserción,
degeneradora de la prudencia.
En tu seno mi miedo se cobija,
y, atado, preso, mantienes mi valor.
Falsa empatía te lleva al olvido
y mantiene tus oídos bajo llave;
llave que sólo los merecedores poseen
y cuyas palabras únicas valor das.
Escoge el ocaso para leer entre líneas, amigo.
Y dale el corte definitivo a la vestidura.
Y que los abalorios que antes la afeaban,
ahora clausuren el festejo con el reflejo
de su luz artificial
No olvides nunca que todo lo veo,
pese a mi necio silencio.
Pero sobretodo, no olvides nunca
la promesa que nunca te hice.
Ese inocente fulgor parece en ocasiones desaparecer. Yo parezco desaparecer. Yo querría desaparecer. La estela de sus pasos me hace temblar. Aún cojeo, pero pronto podré correr, y entonces la alcanzaré
lunes, 9 de diciembre de 2013
Combinemos
Si bien en un pasado no muy lejano cometí el error de creer que estudiar el portugués tenía menos "mérito" que estudiar otros idiomas más complejos (o según dirían otros, Más diferentes...), y claro que mi concepción de mérito estaba regida por una visión utilitarista, pragmática y pobre, ahora no puedo si no sentirme dichoso por el momento en que mis decisiones me llevaron a toparme con él.
La complejidad y especificidad de "saudade", la belleza de "resiliencia", el pragmatismo de "achar", el modo en que "gostamos" de las cosas, la versatilidad de "ficar"... o Combinar, que tras una conversación con una amiga pensé en el aspecto que tenía.
Del latín:
- Com- : "juntos"
- bini- : "los dos"
Si bien, como ocurre a menudo con el dúo espanho-portugués nos encontramos en ocasiones con falsos amigos, el caso de combinar no es, técnicamente, otro más, puesto que el significado en muchos contextos es exactamente el mismo y su definición en el diccionario sugiere ídem.
Pero como también suele ocurrir, el uso que a éste se le da a nivel ordinario en la calle (portugués brasileño) es bem diferente al que nosotros le damos en el castellano, aunque pensar en ello me suscitó una visión del mismo bastante curiosa y bella.
En la calle, "combinar" se usa del mismo modo que nosotros usamos "quedar". Hay más formas pero ésta es la más usual. Lo curioso es que, cuando un español la lee en una frase, por ejemplo:
"Tudo perfeito amigo, vamos combinar no sábado", combinar es la única que se resistiría más o menos a ser traducida si no literal, al menos, contextualmente con respecto al resto. No hace falta que recuerde lo intuitivo que resulta para un español el portugués escrito.
Ahora sabiendo la traducción que ésta posee en su uso vulgar ya entenderíamos del todo la frase. Y ahora digo, ¿no os resulta bello? Visto desde el castellano, quedar con alguien es formular una combinación. Tú tienes tu espacio, tiempo, atención... y yo el mío, y ambos decidimos compartirlo y hacer una combinación de ello, un buen cóctel. Así que para el que elija enfocarlo así, quedar, reunirse, puede llegar a ser muy especial. Apostaría que más de un hispano-hablante se lo ha planteado y a que el portugués medio posee la suerte de tenerlo interiorizado.
Pero no es el único entre mis preferidos. En español se dice ME gusta y en portugués se dice gosto DE... restándole la naturaleza posesiva que le otorgamos a los elementos al afirmar nuestra inclinación por ellos en beneficio de la "individualidad" de esos elementos.
No está mal, dados estos tiempos en los que las nuevas tecnologías hacen cada vez más sombra a la riqueza de una buena conversación. Y yo me incluyo.
No está mal, dados estos tiempos en los que las nuevas tecnologías hacen cada vez más sombra a la riqueza de una buena conversación. Y yo me incluyo.
Combinemos más, pues. :)
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