Ese inocente fulgor parece en ocasiones desaparecer. Yo parezco desaparecer. Yo querría desaparecer. La estela de sus pasos me hace temblar. Aún cojeo, pero pronto podré correr, y entonces la alcanzaré
domingo, 28 de abril de 2013
Rosalind
Carece de principios; su filosofía es 'carpe diem' para ella y 'laissez-faire' para el resto
lunes, 22 de abril de 2013
Enano
Se que tras esos amargos ojos aún hay ilusión
Se que tras esas temblorosas manos aún hay firmeza
Se que tras tanta lágrima aún hay ganas
Se que te han abandonado
Se que te has abandonado
Se que ahora los sonidos ya no son tan bellos
Se que ahora el techo hace aguas
Se que ahora la luz no brilla con la misma intensidad
Se que ya no creen en tí
Se que ya no crees en tí
Se que últimamente la tinta no produce el mismo sueño
Se que últimamente tu voz se antoja enviciada
Se que últimamente el aplomo se ha abandonado a la holganza
Se que no te respetan
Se que no te respetas
Pero también se que tras esos amargos ojos hay ilusión
Y también que no estás solo
Pero también que tras esas temblorosas manos aún hay firmeza
Y también que no es fe, es convicción
Pero también que tras tanta lágrima aún hay ganas
Y que sin duda, con mi mano y mis ojos, tienes, puedes contar
miércoles, 10 de abril de 2013
¿Igualdad?
¿La igualdad? Yo creo que lo de ser iguales suena muy bien, pero que casualidad q siempre nos la imaginemos con el semejante acaudalado, el afortunadillo. Equidad en posibilidades? Equidad en oportunidades? Equidad en virtudes innatas? Mmmm no me convence. En todo caso, diría que somos libres de elegir ser iguales a nuestros semejantes (Curioso eso de semejante, que en un sentido estricto, significa "tu igual", aunque nos vamos a dejar de cristiandeces y vamos a limitarnos a su sentido antropológico). Somos libres, como digo, de elegir considerarnos y tratar al resto como iguales a nosotros. Pero no seamos cínicos, claro que no somos iguales. Y precisamente la clave está en ser plenamente consciente de ello y aceptarlo, digerirlo y actuar en consecuencia de ello. Dejemos de consolarnos estúpidamente con la feliz idea de que todos somos iguales ante los ojos de....¿De la espalda que damos al 'prójimo' cuando las cosas nos van bien?. Perdón, ¿mejor que en el momento en el que se nos ocurrió postular tales afirmaciones, acerca de la igualdad?
Mmm iguales.
Pero ¿y el derecho a serlo? ¿Tenemos derecho? El derecho es la herramienta que ha inventado el ser humano para gestionar la conducta humana y en base a postulados y supuestos de justicia que nunca podremos decir que son absolutos, pero sí que a lo largo de los años es lo que nos ha parecido más adecuados.
Pues bien, como herramienta de gestión, la igualdad ha de ser uno de los puntos de la sangría principal del índice de derechos intrínsecos y fundamentales. Eso claro que sí. Somos libres y queremos y soñamos y confiamos nuestras decisiones a nuestras capacidades en el mundo del libre albedrío. Individualmente. Pero es evidente que al pasar a decisiones colectivas, hay que establecer ciertas reglas. No hablo de reglas universales y absolutas, que en ciertos aspectos también, ya sea al menos, para despertar las dormidas mentes que son incapaces de ubicar como hemos o no hemos de hacer las cosas o el qué se nos ha concedido como seres humanos por el hecho de ser seres humanos, como la declaración universal de los derechos humanos. Reglas para gestionar el egoísmo, el desmesuramiento innato con el poder, nuestro ANIMALISMO.
Pero no lo utilicemos como herramienta para controlar a la sociedad; que siiiii, que ya sé que hemos aprendido de los errores del comunismo... que ya sé que la iglesia vendía indultos que te daban derecho a entrar directo y rectito al cielo, como semejantes. Que ya sé que hemos aprendido de eso (O no).
Pero seguimos siendo unos putos cínicos. Seguimos utilizando la igualdad como campaña de control y somnífero contra el pensamiento crítico, sobretodo ciertas institucioncillas, y no quiero señalar con el dedo acusador.
Feminismo, sí, como derecho. De libre elección.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
